Él juega todas las noches
en mis sueños
haciéndome enloquecer
perdiéndome en los imposible,
confundiendo lo irreal
con la realidad.
Yo me encuentro perdida sin él,
si él no esta conmigo.
Y no esta,
se perdió con el tiempo.
Pero en las noches
él aparece llenándome
este vació efímero.
Él es el único
que llena mi existencia.
Él es la razón
de mis razones,
de mi vida.
Él forma mi pequeño universo
él es centro, es mi sol.
Es la luz, que se mezcla
con el brillo de una mirada
que sucumbe a su mirada.
Él es todo y a la vez nada,
pues cuando despierto
él se a esfumado
como la noche.
Benditas las horas
en las que él se cuela
dentro de mi.